Antes de comprar un coche de segunda mano, hay que quedar con el propietario del vehículo para realizar una comprobación del estado del coche de primera mano. Al margen de mirar los desperfectos que pueda tener externamente el vehículo, como por ejemplo una pérdida del color de la pintura, que puede ser síntoma de que el coche ha dormido en la calle, o alguna ralladura o algún síntoma de choque, hay que revisar otras múltiples cosas en el interior del habitáculo y bajo el capó. ¿Qué revisar en un coche de segunda mano antes de comprarlo? Te lo explicamos en este artículo de Traspacar.

Muchas personas desconocen qué revisar en un coche de segunda mano antes de comprarlo y cómo hacer esta rápida comprobación de que todo está correctamente. Por ello, te explicamos cómo hacerlo en este artículo de Traspacar y adjuntamos un vídeo muy ilustrativo de todos los pasos, realizado por Vicesat para su canal de Youtube, un vídeo que consideramos muy explicativo y necesario si deseas realizar una primera revisión al vehículo por tu cuenta.

Sin embargo, aunque hagas esta primera revisión al coche, en Traspacar te aconsejamos que el día que quedes con el propietario le pidas llevar el vehículo a un taller de tu confianza. Así, un profesional te podrá dar una opinión de experto para asegurarte de que el coche está bien o aconsejarte que no compres el vehículo.

Si realizas todas las comprobaciones mecánicas que te indicamos a continuación y no ves nada extraño, puedes estar bastante seguro de que puedes comprar el coche. Pero te faltará primero realizar una comprobación de los papeles y mirar en el parabrisas que la ITV esté en regla.

Y sobre todo, deberás hacer una comprobación importante de que el coche no te dará ningún problema para hacer el cambio de titularidad de vehículo y que no serás víctima de ninguna estafa. ¿Cómo hacerlo? Mediante el Informe DGT.

Pide el Informe DGT de vehículo

A través del Informe DGT de vehículo podrás saber si el coche tiene algún impedimento para la realización del cambio de titularidad de vehículo.

Puede suceder que el propietario por ejemplo no haya pagado el Impuesto de Circulación del año anterior, o que no haya cancelado la reserva de dominio con la entidad bancaria correspondiente. El Informe DGT te indicará si todo está en regla. Así, te puedes asegurar de que, una vez hayas firmado el contrato de compraventa podrás realizar el cambio de nombre y obtener un nuevo permiso de circulación a tu nombre sin problemas.

El Informe DGT o historial de vehículo oficial también te dará otras muy buenas pistas para saber si el propietario del coche te ha ocultado información.

En el Informe DGT completo podrás encontrar el historial de reparaciones en taller, su kilometraje, las veces que ha pasado la ITV, los fallos que se le detectaron, el número de propietarios que ha tenido el coche en función de los años y muchos otros datos clave.

Por ejemplo, si ves que el actual propietario compró el coche hace solo dos meses, puedes desconfiar, ya que no tendría sentido que lo vendiera. Igual que si ves que el vehículo ha tenido muchos propietarios en un periodo corto de tiempo. O si el kilometraje que indica el Informe DGT no concuerda con el que marca el cuentakilómetros.

El Informe DGT  te puede evitar problemas posteriores a la compra del vehículo.

Haz el cambio de nombre de coche online

Posteriormente, puedes hacer el cambio de nombre de vehículo online sin tener que acudir a la DGT, ganando mucho tiempo y evitándote desplazamientos y papeleo.

¿Cómo hacer la revisión de un coche de segunda mano?

El aceite

Abre el capó del coche y mira el estado del aceite. Es algo muy sencillo y que debes hacer con el coche en frío y parado. Saca la varilla, límpiala con un papel, e introdúcela de nuevo. Sácala otra vez y mira si todo está correcto y el aceite está entre las dos marcas que indica dicha varilla.  

Motor

Abre el capó del vehículo y mira las juntas del motor. Si ves goteos, siliconas, gomas, o algo extraño, mejor no comprar ese coche. Ello podría ser indicativo de algún problema anterior o actual del motor y que posiblemente haya sido abierto para su reparación.

También puedes mirar el estado del motor a través del tapón de la parte de arriba. Quítalo y mira la parte inferior de la tapa. En ella debe haber aceite. Si en lugar de aceite ves un elemento más sólido blanco o que parece una pasta, eso quiere decir que el agua y el aceite se están mezclando, por lo que el motor está en mal estado. No obstante, hay motores que en la zona del tapón tiene una protección que impide ver su interior. Si se puede ver el interior, mira que todas las piezas estén en buen estado. Si las piezas del interior están arañadas, no elijas ese coche.

Si por lo contrario, al abrir el tapón superior del motor no puedes ver su interior, puedes pasar a fijarte en el árbol de levas del vehículo. Si este elemento tiene marcas de desgaste o está mal engrasado, el estado del motor no es bueno.

También revisa los tubos del motor de goma. Simplemente pálpalos. Deben estar blandos. Si están duros o hacen algún crujido al apretarlos, no están en buen estado.

¿Qué revisar en un coche de segunda mano antes de comprarlo? Toda la información, en Traspacar
¿Qué revisar en un coche de segunda mano antes de comprarlo? Toda la información, en Traspacar

Correa de distribución

Posteriormente, pasa a revisar las correas. Lo mejor en este caso, en lugar de mirarlo uno mismo, es pedirle al propietario las facturas del taller mecánico para comprobar que la correa de distribución fue cambiada cuando tocaba. Ello te permitirá saber cuántos kilómetros o cuánto tiempo deberá pasar hasta el próximo cambio de correa. Generalmente, se cambia cada 100.000 kilómetros.

Además, puedes hacer una rápida revisión tú mismo. Aprieta con el dedo la zona de la correa que queda suspendida en el aire. Mira si tiene elasticidad, que no esté muy dura y que no tengan grietas. También puedes quitarle el protector de plástico a la correa de distribución (en el caso de que el coche tenga este elemento).

Anticongelante

Saca el tapón y mira que el líquido del interior del depósito sea de color verde, amarillo o rosado. Además, fíjate que el depósito no esté sucio y se conserve en buen estado. Si las paredes del depósito están sucias o negras, querrá decir que en alguna ocasión se le ha echado agua en lugar de líquido anticongelante.

Arranca el coche y mira el estado del motor

Con el motor arrancado, comprueba que su ruido sea normal. Sal del coche para escucharlo mejor y vete a comprobar el tubo de escape.

Mira la calidad del humo que sale y su color. Si echa mucho humo blanco, podría tratarse de agua, y si estás en un clima húmedo, podría tratarse tan solo de humedad. Y mucha atención si ves que sale humo negro, ya que derivará de algún problema en el coche.

Pero sobre todo, lo peor sería que saliera humo de color gris azulado, ya que ello indicará que el motor estará en muy mal estado por múlitples motivos. También puedes levantar el capó con el coche arrancado y sacar la varilla del aceite. Si lo haces y sale humo o salpica aceite, indicará que algo va mal.

Mira que no se enciendan los testigos o luces de avería en el cuadro. Si se enciende la del motor, desconfía.

Embrague

Siéntate en el asiento del conductor, aprieta el pedal del embrague y haz como si emprendieras tu marcha en primera. Comprueba en qué punto de embrague se empezaría a mover el coche. Si está en buen estado, levantando un poco el pie, unos centímetros, debería iniciar la acción.

Cuanto más blando esté el pedal o más tengas que separar el pie del pedal del embrague para que empiece su marcha, más desgastado estará. También puedes probar en salir con el freno de mano puesto. Si levantas todo el pedal de embrague y el coche no se cala es que el embrague está acabado.

Líquido de la dirección

Si el líquido de la dirección está a niveles bajos, podría haber un problema. Haz una segunda comprobación. Quita el filtro interior y mira que el color del líquido es como el de un aceite. Si su color es negro significa que no se ha cambiado nunca. Deberás entonces miras si el hecho de no haber cambiado el líquido de la dirección ha afectado o no a la dirección hidráulica. Mueve el volante a un lado y a otro. Si hace algún ruido raro durante el giro, será un mal síntoma.

Frenos

Mira en el capó el líquido de frenos. Si éste tiene un color negro es porque hay que cambiar ese líquido, ya que su color natural es el mismo que el de un aceite normal, amarillo dorado. Mira a continuación que el coche frene bien, que los frenos te den buenas sensaciones.

Puedes probar a realizar frenazos bruscos a baja velocidad, y también conduciendo de forma normal por ciudad y carretera para ver sus sensaciones. Comprueba que el recorrido del freno no sea demasiado largo y que su tacto no sea esponjoso.

Bájate del coche y mira el estado de los discos, que estén lisos. ¿Y si tienen óxido? No importa, ya que es algo que puede ocurrir por cuestiones de clima. No hace falta que mires las pastillas, ya que es un elemento que puedes cambiar de forma económica, sin un gran coste. Simplemente, asegúrate que el coche frene bien.

Cambio de marchas

En parado, sin encender el motor y con el embrague pisado, comprueba que todas las marchas engranen bien. Pon, primera, segunda, tercera y así hasta llegar a la última marcha. Comprueba que no te cuesta engranarlas, que no haya ruidos raros.

¿Qué revisar en un coche de segunda mano antes de comprarlo? Uno de los elementos es el correcto engranaje del cambio de marchas en parado
¿Qué revisar en un coche de segunda mano antes de comprarlo? Uno de los elementos es el correcto engranaje del cambio de marchas en parado

El cuadro

Una vez estés sentado en la posición de conductor, echa tu mirada hacia el cuadro. Comprueba que las agujas y los números estén en su sitio, ya que si no es así, podría ser indicativo de que el cuadro ha sido extraído para ‘trucarlo’ y así esconder los kilómetros reales del coche mediante una manipulación.

El kilometraje es sinónimo de desgaste, así que si vemos que el cuentakilómetros marca pocos kilómetros, pero a su vez vemos que el pomo del cambio de marchas o el volante están muy desgastados, podríamos desconfiar.

Pero podría ser que el propietario haya cuidado estos detalles para que no se note la manipulación del cuentakilómetros. Hay otra alternativa: muchos no piensan en los cinturones. Si un cinturón ha tenido mucho desgaste, se notará en los bordes. Muchos propietarios no suelen pensar en cambiar este elemento y podría ser clave para ver si te están engañando o no.

Testigos

Si parpadea el testigo del airbag no tiene porque ser por un problema, ya que a veces el parpadeo de esta luz en coches de hace algunos años se usa para alertar de algún error por múltiples cuestiones posibles.

Lo más aconsejable en caso de ver alguna luz de testigo encendida, es llevar el vehículo a un taller para que lo conecten en el ordenador y vean qué sucede.

¿Qué revisar en un coche de segunda mano? Otro de los elementos es el cuadro y los testigos encendidos
¿Qué revisar en un coche de segunda mano? Otro de los elementos es el cuadro y los testigos encendidos

¿Han fumado en el coche?

Otro detalle que te puede decir mucho sobre cómo ha sido cuidado el coche, es saber si el propietario estaba acostumbrado a fumar en su interior. Antes de enseñarte el coche, seguramente lo habrá lavado y habrá echado ambientador, por lo que no vale solo con oler el vehículo y mirar si en el cenicero hay restos de colillas.

Lo que debes hacer es mirar el asiento para ver si hay alguna quemadura de alguna vez que se le puede haber caído alguna colilla. O también puedes mirar si el techo está muy manchado, ya que el humo afecta al techo.

Alternador y batería

Un truco para comprobar que el alternador del coche está en buen estado, es usando un voltímetro para conectar en el puerto del mechero del vehículo de 12 voltios. Si lo conectas y el número que te marca el voltímetro es de 13 y medio o 14, quiere decir que la batería está cargándose y que el alternador está en correcto estado. Si el número que aparece es de 12.5 o va disminuyendo, indicará lo contrario. También puedes comprobar el estado de la batería conectando un voltímetro, un dispositivo que muchas personas tienen en sus casas.

Radiadores

Otro elemento muy sencillo de comprobar es el estado del radiador. Con un simple vistazo podrás comprobar si está en buen estado.

Bujías

También puedes intentar sacar la bujía. Las bujía estará en mal estado si su color es negro, si está llenas de aceite o si tiene la punta oxidada.

Aire acondicionado

Enciende el aire acondicionado. Si ves que no enfría bien y el propietario del vehículo te dice que necesita una carga, no es cierto. El aire acondicionado no es necesario recargarlo. Si no enfría es porque el compresor está roto o el sistema puede tener fugas. Atención, porque si el coche tiene muchos años, cambiar este sistema será muy caro debido a que los anteriores aires acondicionados utilizaban otro tipo de gas.

Cuando esté el aire encendido, acude al capó, ábrelo, y mira los electroventiladores. Si están encendidos, querrá decir que los sensores funcionan correctamente para la refrigeración del motor. Además, comprueba que al conducir el vehículo la aguija de temperatura del vehículo se ubica en una posición intermedia, que indica una correcta temperatura.

Atención si no funciona el aire acondicionado, que no te engañen diciéndote que le falta una carga
Atención si no funciona el aire acondicionado, que no te engañen diciéndote que le falta una carga

Suspensión

Sal del coche y coloca tu peso encima del capó. Haz un poco de fuerza para ver si la suspensión está dura o blanda y ver qué rebote hace. Si al apretar hacia abajo el coche regresa a su posición natural de forma homogénea y firme, estará bien. Si regresa a su posición temblando es que esa suspensión estará en mal estado. Y si rebota muchísimo, querrá decir que el estad de la suspensión es pésimo. Atención con este elemento, ya que cambiar la suspensión te puede costar unos 500 euros.  

Las llantas

La mejor manera para saber cómo ha conducido el coche el propietario del vehículo está en las llantas, ya que en ella queda la huella de todos los toques que haya tenido con bordillos, síntoma de una muy mala conducción. También se puede comprobar en los neumáticos.

Neumáticos

Mira que el dibujo aún tenga profundidad, que el testigo que ubica el fabricante siga aún bastante abajo, comprueba también que el neumático sea de una marca buena, y especialmente, que las ruedas no tengan grietas ni marcas de antigüedad.

Una forma fácil de comprobar el estado de la rueda es marcarla con tu uña. Si se queda la marca es que su carcasa está en buen estado, ya que debe ser un poco blanda. Fíjate también en los dígitos del borde. Si ves que pone 4815, los dos últimos números indicarán el año. Es decir, los dígitos que hemos puesto de ejemplo corresponderían a una rueda del año 2015.

Tiene que poner mucha atención también a que el desgaste de las gomas no sea desigual. Puede ocurrir que ves una rueda con mayor desgaste en su interior que en el exterior, síntoma claro de una mala alineación.

Chasis: Mira el coche por debajo y comprueba que el chasis no tenga agujeros, abolladuras ni síntomas de deterioro claro como una extraña soldadura o fugas.  

Otras comprobaciones

Mira que todas las puertas cierren de forma correcta y que no quede un gran espacio entre la chapa de la puerta y del coche, ya que un descuadre puede ser síntoma de un accidente previo.

Baja y sube todas las ventanillas para comprobar que los elevalunas no tienen ningún problema. Comprueba también que todos los botones con funciones eléctricas funcionen. Mira a contraluz, moviéndote de izquierda a derecha, para comprobar si el coche tiene pequeñas abolladuras que rápidamente no veías por culpa de la luz. No te olvides de mirar el techo, algo que pocos miran, porque esta zona podría tener abolladuras debido a una granizada.

Todos estos elementos pueden hacer que consigas rebajar el precio final del vehículo de segunda mano. Arreglar las pequeñas abolladuras, especialmente del capó, no deberá ser un problema, pero sí que lo puede ser si hay pequeñas zonas oxidadas. Así que mucha atención con ello.

Sobre todo, mira que no haya zonas en las que se esté cayendo la laca. Si el coche se está ‘pelando’, es síntoma claro de que en breve podría suceder en otras zonas de todo el coche y que hay que repintarlo. Igual que si el vehículo presienta grietas en la pintura.

Homologaciones

Es importante que si el coche dispone de elementos que no son de serie, como pueden ser unos cristales tintados, o unos asientos diferentes, que estén homologadas, ya que si no podrías tener problemas.

En este sentido, es importante diferenciar los elementos nuevos colocados por el propietario para dar aire deportivo o ‘tuning’ al coche. Es probable que el conductor haya tenido muy mal gusto colocando varios elementos nuevos en el vehículo. Ello te debe hacer desconfiar.

Bola de remolque

Si dispone de un elemento para empujar un remolque, será síntoma de que el coche puede haber llevado enganchado tras él un remolque de mucho peso, y que por tanto, en algún viaje el motor habría sufrido más de lo normal. Si dispone de bola de remolque, mira que esté especificado en la ficha técnica porque si no deberás quitarla u homologarla.

Los faros

Que estén de color amarillo por el tiempo, no es un problema. Pero, ¿qué pasa si un faro se ve desgastado y amarillo y el otro no? Puede ser un claro indicativo de que el coche sufrió un accidente frontal y uno de los faros tuvo que ser cambiado. Si es así, abre el capó y mira que el travesaño del chasis no esté doblado por el golpe.  

Si los faros tienen un estado diferente, podría ser indicativo de que el coche tuvo un accidente y sólo se cambió uno de ellos
Si los faros tienen un estado diferente, podría ser indicativo de que el coche tuvo un accidente y sólo se cambió uno de ellos