La nueva normativa de Tráfico en materia de velocidad, con un nuevo límite de velocidad en ciudad y multas, persigue dos objetivos principales: la reducción de los accidentes y la reducción de la contaminación. En este artículo, analizamos los objetivos de estas medida,  su posibilidad de cumplimiento y su trasfondo político. ¿Por qué se reduce el límite de velocidad en las ciudades? ¿Nos dirigimos hacia un futuro de ciudades sin coches? Es una de las preguntas que más usuarios de vehículo se hacen ante estas modificaciones.

Objetivo del nuevo límite de velocidad en ciudad y multas: Reducción de los accidentes

¿Por qué se reduce el límite de velocidad en las ciudades? El objetivo primordial para justificar la implantación de este cambio en la normativa y las nuevas multas por superar los límites de velocidad en ciudad es la reducción de los accidentes y de los daños ocasionados a las personas involucradas en los mismos. La idea que la DGT ha usado para esta ley es sencilla: Si se produce un accidente a menos velocidad, el riesgo es menor, especialmente en el caso de que haya peatones involucrados.

Según un estudio de la DGT, una persona atropellada tiene un 45% de probabilidades de morir si el coche circula a 40 km/h.  Ese porcentaje se reduce considerablemente a menos velocidad. Según el mismo estudio, si una persona es atropellada a 30 km/h, el porcentaje de muerte se reduce hasta el 5%. Es decir, el porcentaje baja un total de 40 puntos.

¿Por qué se reducen los límites de velocidad en ciudad? Sobre todo, pretenden reducir las consecuencias de los accidentes
¿Por qué se reducen los límites de velocidad en ciudad? Sobre todo, pretenden reducir las consecuencias de los accidentes

En este sentido, cabe destacar que si el atropello se produce a 60 km/h, el porcentaje de muerte se eleva hasta el 85%, mientras que el estudio indica que la mortalidad es del 100% si el incidente se produce a 80 km/h.

Por este motivo, la DGT ha optado por reducir la velocidad de los coches dentro de las vías urbanas para así poder reducir los índices de mortalidad por atropello y accidentes en las ciudades.

En este sentido, según un estudio de la OMS, un atropello a 30 km/h puede generar heridas mortales en el 10% del total de casos, una cifra que se eleva al 80% si el atropello es a 50 km/h.

Por lo contrario, el 30% de las personas que son atropelladas a 30 km/h salen ilesas, mientras que el porcentaje se reduce hasta el 4% en un accidente a 40 km/h y al 0 si el atropello es a 50 km/h.

Segundo objetivo: Reducir emisiones

¿Por qué se reduce el límite de velocidad en las ciudades al margen de la voluntad de reducir la siniestralidad? Otro de los elementos clave es el nivel de emisiones.

¿A menor velocidad, menos emisiones? Puede ser el caso de los coches híbridos, que usan la energía eléctrica para circular a baja velocidad. ¿Pero sucede lo mismo con los motores de combustión? ¿Qué pasa por ejemplo si circulas por una ciudad con una moto de 700 o 900 cc?

La respuesta a esta pregunta es la que genera las quejas de los usuarios que circulan con coches o motos de combustión. Y es que, si se ven obligados a circular a 30 km/h, deben hacerlo en una marcha muy corta, elevando así las revoluciones del vehículo y por lo tanto, contaminando más.

Para ello, algunos intentan circular con una marcha más larga y así bajar revoluciones, pero ojo, porque hacerlo implica una mayor dificultad de uso del vehículo. Por ejemplo, circular con una moto con marcha alta pero a poca velocidad hace que, si das gas, la moto pueda reaccionar de forma agresiva. ¿Este hecho no puede ser contraproducente ya que puede aumentar los accidentes?

En ese sentido, otro de los grandes inconvenientes relacionados será el aumento de los problemas mecánicos que puede generar a los vehículos circular a tal velocidad de forma continuada. Por ejemplo, te obliga a jugar más veces con el embrague para evitar que el vehículo se cale y, por consiguiente, a aumentar su desgaste.

Por qué se reduce el límite de velocidad en ciudad: La DGT da sus razones. Pero muchos usuarios pueden estar en contra por poder tener más averías en sus coches
Por qué se reduce el límite de velocidad en ciudad: La DGT da sus razones. Pero muchos usuarios pueden estar en contra por poder tener más averías en sus coches

Un futuro de ciudades con cada vez menos coches y motos

¿Por qué se reduce el límite de velocidad en las ciudades más allá de la reducción de la siniestralidad y contaminación? La meta que parece clara tras todas estas medidas que se van sucediendo a lo largo de los últimos años es la de ir hacia ciudades “más humanas”, que es lo que indicó el ministro de Interior del Gobierno de España, Grande-Marlaska, hace unos días en Valladolid en una charla informativa sobre los nuevos límites de velocidad.

“La reducción del límite de velocidad es una de las medidas más importantes que haya aprobado España en materia de movilidad y seguridad vial porque ayuda a construir ciudades para sus ciudadanas y ciudadanos, donde las calles sirven sobre todo para vivir. Esta medida transforma nuestras ciudades para que sean más humanas», dijo Gran-Marlaska, que recordó a su vez que las Naciones Unidas tiene la seguridad vial dentro de su Agenda 2030 para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en áreas relacionadas con la acción climática, la salud y el bienestar, la planificación de ciudades y comunidades sostenibles, etc.

En este sentido, hay que destacar que las Naciones Unidas ya recomendaron en la Declaración de Estocolmo, en febrero del año 2020, la reducción de los límites de velocidad genéricos a 30 km/h.

Por qué se reduce la velocidad en ciudad: Una razón es la voluntad de hacer "las ciudades más humanas"
Por qué se reduce la velocidad en ciudad: Una razón es la voluntad de hacer «las ciudades más humanas»

Lo que indica la nueva normativa de Tráfico en materia de velocidad

En el Real Decreto 970/2020 del 10 de noviembre de 2021 por el que se modifica el Reglamento General de Circulación, se indican claramente los motivos por los que implantar estas modificaciones. La primera de ellas, deja claro que «el vehículo a motor ya no es el protagonista de las ciudades»:

«El vehículo a motor ya no es el protagonista y ha dado paso a un uso compartido de la vía, donde motocicletas, bicicletas, bicicletas de pedales con pedaleo asistido (EPAC), vehículos de movilidad personal y peatones cobran cada día más importancia. En este sentido, las políticas de movilidad y seguridad vial que desarrollan las administraciones locales cuentan con un objetivo principal: La reducción de la siniestralidad en el ámbito urbano», asegura dicho documento.

«Por este motivo, las ciudades españolas vienen demandando cambios en la normativa general de circulación urbana, que les permitan desarrollar adecuadamente nuevos modelos de ciudad», añade el texto, destacando cifras similares a las anteriormente citadas. «Debe recordarse que en 2017 fallecieron en las ciudades españolas un total de 509 personas. De ellas, el 80 % correspondía al grupo de personas usuarias que configuran el denominado colectivo de personas vulnerables (peatones, ciclistas, motoristas y personas usuarias de ciclomotor)».

«La experiencia demuestra que la reducción de la velocidad tiene un efecto directo en la reducción de la siniestralidad de los vulnerables, no suponiendo por el contrario una mayor ralentización del tráfico, los vehículos a motor en sus desplazamientos urbanos no superan velocidades medias que, en los centros urbanos, sean generalmente superiores a los 20 km/h», agrega el Real Decreto.