El estado de alarma ha provocado que muchos ciudadanos tengan su coche parado sin poder moverlo para circular. Días que se convierten rápidamente en semanas o incluso en más de un mes, sin que el vehículo pueda ser arrancado. El motivo principal: las restricciones de circulación en ciudades y carreteras.

La mayoría de coches y motos permanecen actualmente sin arrancarse y sin recibir su uso habitual. Para paliar las posibles consecuencias de deterioro, es interesante realizar algunas prácticas de mantenimiento. De esta manera, en el momento en que volvamos a arrancar el coche para volver a circular, este seguirá en perfectas condiciones. De lo contrario, es posible que tengamos que realizar una visita al taller para recuperar su funcionamiento óptimo.

Circulación de vehículos por las vías urbanas

El pasado 14 marzo a causa del COVID19, el Gobierno decretó el estado de alarma que restringe de forma directa la circulación de vehículos. El decreto establecía días después que solamente algunos vehículos, personas o profesionales en situaciones concretas tenían permitido circular. A través del Boletin Oficial del Estado se notificaba qué vehículos reunían la condición de servicio esencial, así como las situaciones excepcionales permitidas para la circulación.

Esto se ha visto claramente reflejado en el tráfico por carretera. Desde la Dirección General de Tráfico, el pasado lunes día 6 de abril se produjo una bajada del 72.79% en movimientos de largo recorrido. Una cifra insólita en el periodo de Semana Santa. Con solamente 313.198 desplazamientos de largo recorrido, 166.863 de ellos, pertenecientes a vehículos pesados de transporte de mercancías.

Buenas prácticas de mantenimiento

Evitar averías graves y disponer de nuestro vehículo disponible cuando debamos volver a usarlo requiere de algunos procedimientos para el mantenimiento del mismo.

Por el momento, el tiempo que deberemos permanecer confinados todavía es un misterio. No obstante, para mantener el coche parado en un buen estado, desde Traspacar os proponemos algunas prácticas para su mantenimiento. Es importante que solamente se apliquen aquellas que sean posibles, siempre respetando el estado de alarma.

Desconectar la batería

Uno de los componentes del vehículo que sufre más el parón es la batería. Al estar muchos días sin ponerla en funcionamiento, acaba agotándose. Por lo que, desconectarla, puede ser una buena práctica si debemos tener por mucho tiempo el coche parado.

Arrancar el coche parado cada semana

Si optamos por mantener conectada la batería, una práctica interesante es ir arrancando el coche cada pocos días. Aproximadamente una vez a la semana. Esto evitará que la batería se descargue por completo y que los demás elementos del vehículo se estropeen debido a la inactividad de los mismos.

En este caso, debemos recordar que, circular con el vehículo por la vía pública está prohibido durante el estado de alarma. Por lo tanto, arrancar el coche parado para dar una vuelta puede suponer una infracción económica importante.

Añadir presión a los neumáticos

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Otra medida preventiva para que los neumáticos no se estropeen es agregarles presión. Cuando el coche permanece estacionado sin moverse, sus ruedas pierden presión rápidamente. Cuando transcurre mucho tiempo, pueden acabar estropeándose. Incluso puede que se deformen y acaben deteriorando la forma de la llanta.

Los neumáticos más inflados tienen menos posibilidades de deformarse. Una recomendación es un aumento +0.2 bares cuando hay que dejar el coche parado un periodo largo de tiempo.

No obstante, es muy improbable que se deformen debido al tiempo que permanece el vehículo parado a causa de la cuarentena.

Revisar de forma periódica los líquidos

Es importante revisar que ninguno de los componentes líquidos del vehículo hayan sufrido ninguna pérdida o se encuentren obstruidos. Además de las fugas externas (más fácilmente detectables), hay que prestar mucha atención a las internas que pueden ocasionar averías graves.

Mantenerlo en un buen estado de limpieza

Una buena práctica es que permanezca tapado con una lona o algún material que proteja al vehículo de la suciedad. Así se evitarán posibles obstrucciones en los elementos del coche a causa del polvo u otros elementos del ambiente.

Además, en caso de que el vehículo se encuentre estacionado en la calle, al taparlo protegemos la visibilidad de los componentes internos.

No mover ni arrancar el vehículo, puede ser una causa para que se deteriore de forma muy rápida. Aunque no sabemos todavía cuanto tiempo deberá de permanecer parado, conviene cuidar estos elementos para poder recuperar su perfecto estado una vez se pueda volver a circular con normalidad.